A los clientes de nuestro taller de orfebrería, quieran comprar arras de plata o cualquier otro producto artesano, pueden surgirles varias dudas acerca de esta técnica artística. Por eso queremos ayudarles a que tengan claras las diferencias entre orfebrería y joyería, dos técnicas primas hermanas pero a las que separan algunas cuestiones reseñables.  

Empezamos con la razón de ser de Sevicor: la orfebrería. Se trata del arte o trabajo artístico que aplica metales preciosos sobre utensilios o adornos. A diferencia de la joyería, no estamos hablando de piezas que vayan a servir de adorno para la ropa. De todos modos, parte del trabajo de los joyeros tiene que ver con la orfebrería. Ahí se usan tanto piedras preciosas como semipreciosas aunque también se pueden emplear materiales de menor valor. Una curiosidad: la palabra “joya” deriva del latín “jocale” que significa “juguete”.

En orfebrería los metales principales son la plata y el oro o una mezcla de ambos. También tienen mucho peso el cobre y el bronce. No estamos hablando de técnicas ni de procedimientos novedosos. De hecho, hace siglos que se empezaron a usar todos estos materiales para fabricar piezas de diversa naturaleza como adornos, joyas, monedas, diademas lisas o collares rígidos. Las primeras piezas de orfebrería en plata datan de finales del periodo neolítico. Junto a la plata, empezaron a usarse el oro y el bronce. Ya las civilizaciones más antiguas se valían de las joyas, no solo como adorno, sino también como signo de posición social o de la religión que se profesara.

Por supuesto, estos materiales que comentamos son los que usamos también para dar forma a nuestras famosas joyas de la Macarena, elaboradas a base de plata y esmeraldas, una de las piedras preciosas más apreciadas y reconocibles.  A diferencia de la joyería, la orfebrería es un trabajo artístico que se realiza sobre utensilios o adornos de metales preciosos. Hablamos por lo tanto de dos especialidades distintas a la hora de elaborar complementos. A estas hay que sumar una tercera, la bisutería, donde se alumbran piezas de mucha menor calidad.  Insistimos en que la bisutería usa materiales no preciosos.

Terminamos con el protagonista de la orfebrería: el orfebre. Ha de saber de dibujo y diseño además de conocer la naturaleza de todos los metales anteriores. Por supuesto, el oro y la plata son los más apreciados a la hora de trabajar. Por último, algo elemental: el orfebre ha de tener conocimientos de joyería para desempeñar este oficio artesano.